Wednesday, October 22nd, 2008
El bar en cuestión se llama Australian Hotel y está en el distrito de The Rocks, al lado de la zona de la Opera House y el Harbour Bridge. No cabe duda de que es un bar para guiris y para captar la atención del incauto que viene a tierras australianas de visita.
El menú: Pizza de Cocodrilo para empezar, seguida de una pizza de Emu y para culminar una pizza de Canguro. Al final creo que en el estómago no ganó nadie, se produjo un empate técnico pese a los intentos del cocodrilo por comerse a los otros dos. Por cierto, para quien no conozca al emu (yo antes de venir a Australia no tenía ni idea) es como una especie de avestruz, concretamente el animalillo que acompaña al canguro en la imagen de cabecera del blog.

El veredicto: El cocodrilo tiene muy poco sabor y el emu y el canguro están muy ricos. Carne un poco dura pero muy sabrosa.
La crónica completa en el blog de Andrew, yo solo quería dejar constancia por aquí de tamaña proeza.
Tuesday, October 21st, 2008

La semana pasada decidimos pasar una tarde entre los animalejos del acuario de Sydney, el cuál se encuentra en la zona de Darling Harbour. Lo cierto es que aunque esperábamos ver algo espectacular no se diferencia demasiado del acuario de Barcelona que visitamos hace algunos meses.
Además de pececillos varios entre los que podemos destacar los “Nemos” y los tiburones también se pueden contemplar reptiles como cocodrilos o iguanas y algún pingüino.


Lo más destacable es el acuario que tienen dedicado a la barrera de coral. En este sentido sí que le mete un gol al de Barcelona ya que se pueden presenciar diversas especies de corales y la fauna que por ellos habita. Era como si la peli de Buscando a Nemo hubiese saltado de la animación a la realidad.

Una visita recomendada para quien no haya acudido a un acuario grande antes. Podéis ver más fotos en la galería de Flickr.
Monday, October 20th, 2008
Dicen los becarios de cámaras autonómicas que ya llevan aquí desde enero que hemos tenido muchísima suerte de haber llegado cuando hemos llegado, y es que la semana pasada estábamos invitados a un par de eventos de estos interesantes que parece ser que no son muy frecuentes.
El primero de ellos fue hace una semana, el lunes pasado. Se celebraba la presentación del segundo número que la revista Gourmet Traveller dedicaba a la cultura culinaria española. Dicha presentación tenía asociado un cocktail en el que nos ofrecieron abundantes productos de la tierra que estoy seguro habríamos apreciado mucho más de haber tenido lugar el evento dentro de cuatro o cinco meses.

Cuando el cocktail finalizó yo me dirigí a casa ya que Andrea se había quedado allí porque no tenía invitación y además estaba bastante resentido de mi catarro por lo que decidí volver para reposar al contrario que el resto de compañeros, quienes siguieron la fiesta en uno de los locales más chic de Sydney.
El segundo evento de la semana era el concierto que había organizado el Cónsul con motivo de la celebración del día nacional. El concierto tuvo lugar en el Conservatorio de Sydney y consistió en varias piezas de piano interpretadas por un amigo del Cónsul.
Andrea tampoco tenía invitación para este evento pero no fue en absoluto difícil colarla tanto al concierto como al posterior cocktail en el que se podían degustar canapés y caldos españoles, eso sí, no de tanta calidad como los del anterior evento.
Una vez finzalizado el cocktail y debido a la proximidad del conservatorio con respecto a la Opera House nos desplazamos al Opera Bar para tomar algo hasta eso de medianoche (bien entrada la noche hablando en términos australianos).

Para terminar la semana el viernes recibimos en la Oficina Comercial la visita del nuevo Embajador de España en Australia, el cual se vino a presentar debido a que desde su toma de posesión aún no se había pasado por nuestras dependencias.
En resumen, una semana de ponerse traje 3 días de los 5 laborables. Y ahí no acaba la cosa ya que el mismo viernes por la tarde recibimos un correo de la jefa en el que nos hacía llegar su decisión de establecer un dress code en la oficina que nos obligaría a venir de traje de lunes a jueves (viernes casual Friday). Tras un pequeño motín hemos conseguido atrasar la entrada en vigor de esta norma hasta enero. Algo es algo…
Friday, October 17th, 2008
Como no podía ser de otra forma, ahora que ya tenemos solucionado el tema del piso, los primeros días los estamos dedicando a pasear por la ciudad para ir haciéndonos a ella. Por suerte el tiempo está acompañando bastante, de momento hemos tenido una media de un día de lluvia por semana y el resto de días hace ya calorcillo veraniego.

El domingo nos lo tomamos de relax y fuimos a pasear por Hyde Park, los jardines botánicos y acabamos por la Opera House como no puede ser de otra forma. Parece que todos los caminos llevan a la Opera…

La semana que viene os contaré los frenéticos días de asistencia a eventos que hemos tenido a lo largo de esta, cosa que dudo se vuelva a repetir. Deciros que este post lo estoy escribiendo desde la oficina en traje y corbata puesto que estamos esperando la visita del embajador que viene a presentarse.
Para terminar os dejo con una burbuja que capturé durante el paseo a los jardines botánicos del domingo pasado.

Thursday, October 16th, 2008
El sábado se levantó un día bastante gris. Un fastidio puesto que a lo largo de toda la semana apenas se habían visto nubes en el cielo. Nuestro plan matutino era acercarnos a la zona de Bondi Beach a mirar un par de estudios para vivir y después si el día levantaba se había organizado una barbacoa al pie de la playa.
Lo del estudio con los días resulta que fue fructífero pero esta historia ya la ha contado muy bien Andrew, así que os aconsejo que no perdáis detalle. A los que vengáis de visita ya tendréis dónde quedaros, el Studio 154 en Bondi Beach.
EL caso es que tras mirar los pisos el día se había quedado de cine: ninguna nube en el cielo y un calor que invitaba a bañarse. Así que ni cortos ni perezosos nos compramos unos “criollos mexicanos” en un super y nos fuimos a la barbacoa.

La playa de Bondi es una pasada, grande y limpia y además se puede hacer surf por lo que ¿quién quiere más? Ah, si! Para dar un poco de envidia al personal diré que a nuestra llegada un aventurado delfín se dejó ver entre los surfistas, un poco confusos inicialmente por si se trataba de un tiburón.

Cuando el sol se estaba yendo buscamos una terracita para tomar un café y volvimos para la city dejando atrás nuestro primer finde de Bondi.