Thursday, July 9th, 2009
Una de las características que posee toda ciudad australiana es la gran cantidad de locales de comida basura que el habitante puede encontrar. Aunque los australianos a diferencia de los ingleses tienen pasión por la buena y variada comida (hay infinidad de locales de tapas, sushi, thai, etc.) en las grandes ciudades no puedes salir a la calle sin encontrarte con 20 McDonalds, 20 Hungry Jacks, 15 Subways, 10 KFC y 5 de cada una de las cadenas que solo he visto en Australia: Rooster, Oporto, etc…
Como muestra valga esta foto que saqué en Melbourne de un Hungry Jacks pegado puerta con puerta a un McDonalds. Imágenes como esta se dan en todos sitios, por ejemplo en Sydney la entrada de George St para la estación de Winyard tiene a ambas cadenas de amburguesas enfrentadas una delante de la otra a ambos lados del pasillo.

El buen observador se habrá dado cuenta de que no he mencionado al Burger King y que sin embargo el logo de Hungry Jacks se parece sospechosamente al antiguo de la cadena americana. En efecto en Australia no hay BK, o mejor dicho, se llama Hungry Jacks. La explicación de esto se puede seguir en este artículo de la Wikipedia.
Tuesday, March 31st, 2009
Bueno, como lo prometido es deuda, aquí va el segundo post de “Carteles aborígenes curiosos” que le dedico al señor BorrajaX.

Resulta que en Uluru existe un sitio sagrado, concretamente el sitio sagrado de las mujeres Anangu, que es la tribu aborigen que por allá habita, llamado Mala Puta. Así, tal cual, con la misma ortografía, mismas palabras y, supongo, misma entonación.
Llama la atención que hace un porrón de miles de años cuando los aborígenes ya poblaban estas tierras y el castellano probablemente ni existía, a un puñado de indígenas les dio por llamar a su sitio sagrado de una forma tan peculiar.

Como un servidor es muy educado y obediente no podréis ver Mala Puta ya que estaba prohibido fotografiarloa, pero os aseguro que lo más interesante eran los carteles
Thursday, February 5th, 2009
Antes de nada quiero aprovechar para dedicar este post al gran BorrajaX que a buen seguro lo sabrá apreciar como es debido.
He de decir que todo esto comenzó allá por el origen de los tiempos cuando descubrimos que una de las líneas ferroviarias que pasa por Sydney se llama la Ilawarra Line. Se empezaron a hacer las típicas coñas de “Y la guarra? Y la guarra qué?”.
Pero este fin de semana la situación ha tenido un agravante en la excursión que hicimos al Booderee National Park el sábado. En un principio pasamos por un cartel que indicaba una salida al pueblo de Koonawarra, que puede hacer más o menos gracia pero a la que ya estábamos acostumbrados dado que hay una conocida región vinícola en South Australia llamada Coonawarra.
La cosa se empezó a poner realmente graciosa al pasar a la vera del cartel de “próxima salida Warra Warra”. Coño, un pueblo que se llama guarra-guarra, qué curiosos estos aborígenes. Pero ahí no acaba la cosa, lo que realmente fue la gota que colmó el vaso, el punto de culminación, lo que realmente nos llevó a hacer la foto, fue al pasar por al lado de Warrilla.

No tengo ni idea de lo que la palabra “Warra” querrá decir en lenguaje aborígen. Si alguien puede echar un poco de luz al asunto bienvenido sea.
Có, el siguiente post que te dedique será cuando vayamos al desierto a ver el Uluru donde existe otro cartel con una de esas perlas del lenguaje aborigen que te encantará.
Saturday, January 24th, 2009

Desde hace ya un tiempo y hasta el 31 de enero se puede disfrutar en Aberchrombie Lane de un Tetris gigante.
Se trata de una exposición llamada Live Lanes que trata de llevar un toque artístico a estos lúgubres callejones que se pueden encontrar en las calles de Sydney. Aún recuerdo mi cara de sorpresa cuando vi Aberchrombie Lane en Microsiervos y pensé “¿de qué me suena a mi esto? ¿no lo habían publicado ya?” Pues no, es que yo había pasado hacía unos días por allí…
Friday, December 12th, 2008
Nuestra existencia en Bondi Beach era de lo más feliz y tranquila, con una casa prácticamente nueva por la que no preocuparnos del creciente aumento de fauna en el exterior a medida que el calor empieza a apretar. Esto era así hasta hace un par de días.
Volviendo de cenar del centro llegamos a casa y nos encontramos en medio de la cocina a un inesperado visitante en forma de cucaracha enorme. Tras invitarla amablemente a abandonar nuestro hogar y ante su negativa a llevar a cabo tal acción procedimos a su ejecución. Una vez llegó el juez y se procedió a levantar el cadáver nos fuimos a la cama tratando de olvidar el inquietante episodio y clasificándolo como otro caso aislado (el segundo o tercer día de vivir aquí nos había pasado lo mismo).
El caso es que a la mañana siguiente Andrea me despertó alarmada al ver otra cucaracha correteando por la cocina. Una vez muerta consideramos necesario hacernos con algunas armas de destrucción masiva que yo mismo compraría al salir del trabajo.
Como las sospechas son que los bichos entran por los resquicios que dejan las puertas de la cristalera entre sí, me hice con un maravilloso spray que alardea de crear una barrera impenetrable durante 6 meses para cucarachas, arañas y todo tipo de crawling insects. Además también compré el mítico spray matacucarachas para las situaciones de emergencia. Y qué mejor que llegar a casa y ponerlo en práctica… Al ir a coger la caja del árbol de navidad para tirarla a la basura vi que algo salía de ella y se escondía bajo la nevera, así que lancé un ataque en forma de chorro por debajo de la misma y esperé con la zapatilla en la mano. 5 segundos me hicieron falta solo para usar mi calzado contra el suelo.

Así pues procedimos a limpiar la casa al detalle y con todo tipo de productos de limpieza para a continuación rociarla con el spray impenetrable. Nos fuimos a dormir tranquilos a la espera de que no volveríamos a encontrar más bicharracos inmundos de estos.
Por la mañana al ir a desayunar me asome a la ventana y vi que efectivamente algunas cucarachas que se habían acercado para entrar en casa yacían boca arriba. También pude ver a una que había conseguido rebasar el impenetrable muro de insecticida pero no había conseguido adentrarse más de 5 centímetros en nuestra casa. Esta mañana he encontrado otra igual que esta y unas cuantas más fuera, por lo que podemos afirmar que el invento está funcionando. No saben estas a dónde se han ido a meter…
Por último comentar que el tener cucarachas en casa es una cosa de lo más común en Australia. Es la inconvenient truth mejor tapada sobre este país: El animal típico no es el canguro ni el koala, es la cucaracha. Te las encuentras en casa pero también en pubs y restaurantes (y no de mala muerte precisamente). Es una guerra perdida en la que solo te queda luchar por la batalla librada entre tus cuatro paredes. Afortunadamente esto solo ocurre en los meses de verano ya que después el frío no les gusta nada, así que paciencia y ¡¡RESISTENCIA!!
La foto que acompaña a esta entrada fue tomada esta mañana en la terraza de nuestra casa. De este palo son los bichitos que tenemos en Bondi…