El sábado pasado era el dÃa que habÃamos elegido para salir de Sydney por primera vez desde que estamos aquÃ. El destino seleccionado era el parque nacional de las Blue Mountains, una de las principales atracciones turÃsticas del área de Sydney.
Salimos bien temprano en un tren infernal de dos horas que nos dejarÃa en el pueblo de Katoomba, lugar en el que cogerÃamos el Explorer Bus que nos darÃa el tour por el parque. Para quien quiera hacer la visita desaconsejo totalmente pillar el bus en cuestión ya que es muy caro (y eso que nosotros lo compramos con un pack junto con el billete de tren). Ya in situ se pueden comprar billetes con otras compañÃas que hacen recorridos similares por casi mitad de precio.
Desde Katoomba cogimos el autobús, un double decker londinense que nos dejó a mitad de camino entre el pueblo y Echo Point, primer punto turÃstico que tenÃamos intención de alcanzar. Pese a que el camino está lejos de ser una pista de senderismo debido a lo turÃstico del lugar (habÃa lugares asfaltados y preparados para discapacitados), no nos podemos quejar ya que las vistas que nos ofrecÃa del valle eran inmejorables.
En el camino hacia Echo Point pasamos por unas bonitas cascadas donde paramos para mojarnos un poco los pies y hacernos unas fotos.
Cuando estábamos en uno de los puntos más altos y desde donde ya se veÃa el Echo Point decidimos que era buen momento para parar a comer nuestros bocadillos. Recibimos la visita de infinidad de hormigas y más bichejos varios pero en ningún momento nuestra integridad fÃsica estuvo en peligro
Una vez llenamos el estómago ya nos dirigimos directos al susodicho Echo Point, lugar desde el que se pueden presenciar las famosas Three Sisters. Se trata de tres rocas que según la leyenda aborigen son tres jovencitas a las que su padre convirtió en roca y dejó aquÃ, en las Blue Mountains, para defenderlas de un ser malvado.
Finalmente un amable aussie nos acercó en coche hasta Leura donde habÃamos quedado con Dani y Mari Cruz. Allà terminamos el dÃa tomándonos una merecida CocaCola.
Este fin de semana tuve mi segundo acercamiento al snowboard con resultado bastante satisfactorio. En esta ocasión, a pesar de las agujetas y los dolores si que fuimos dos dÃas seguidos, lo cual fue muy positivo de cara a ganar experiencia.
Me habrÃa gustado tener una foto, o mejor aún un vÃdeo, que demostrase que fui capaz de montarme sobre una tabla de snow sin hacer el ridÃculo en exceso. Asà que ante la falta de medios visuales, ayer mientras paseábamos por el pueblo de Osseja le dije a Andrew que posara con los Pirineos al fondo con el fin de tener una foto con la que acompañar esta entrada.
Contra todo pronóstico y echando por tierra todo lo que pensaba que darÃa de sà la jornada de esquà del sábado, lo cierto es que me divertà y mucho. Estuvimos en la estación francesa de Les Angles donde hice tres bajadas a una de las pistas verdes. La primera de ellas fue una toma de contacto para hacerme con la tabla y los movimientos básicos. En la segunda bajada Andrew ya me enseñó a hacer giros y en la tercera ya pude bajar de forma que el número de caÃdas se pudieran contar con los dedos de una mano.
Asà que en resumen y teniendo en cuenta la experiencia del año pasado en los Alpes, Snowboard 1 - Esquà 0. Espero repetir pronto, eso sÃ, ¡sin salir de la pista verde! Andrew, muchas gracias por hacerme de profe!!
Esta semana ha sido bastante intensa en cuanto a trabajo se refiere. Por eso apenas he actualizado el blog ya que he hecho poco más que trabajar y hacer el proyecto.
En cuanto a la catedral tuvimos suerte ya que los domingos la visita es gratuita, por lo que pudimos pasear por el claustro y visitar todos los tesoros de la misma. La catedral en sà es bastante oscura, no invitaba mucho a la alegrÃa…
Cuando se nos echaba la noche encima volvimos al coche y nuevamente emprendimos camino a Barcelona, eso sÃ, soportando una buena caravana que nos hizo perder unos tres cuartos de hora.
Este fin de semana nos fuimos de excursión a la casa que tienen los padres de Andrew en el Pirineo. Está en un pueblecito de la Cerdanya francesa llamado Osseja, concretamente se puede ver aquà (a partir de ahi haced zoom out).
El sábado sà que hicimos una excursión por la garganta que forma el rio Segre. Comimos a la orilla del rÃo en uno de los pocos sitios de la ruta donde daba el sol. Cuando nos cansamos de subir (la verdad que hicimos bastante) iniciamos el descenso y nos volvimos para casa. Ya por la tarde hicimos una visita a Puigcerdà , que habÃa fiestas y nos pasamos por el mercadillo a comprar unos embutidos y unos chocolates.
Al dÃa siguiente nos lo tomamos con relax y fuimos a ver el lago que hay cerca de casa de Andrew. Al sol hacÃa un calor de la leche, cualquiera dirÃa que estábamos en los Pirineos en pleno mes de noviembre. El resto del dÃa lo pasamos por casa. A remarcar las dos paletillas de cordero al horno que nos metimos entre pecho y espalda.
La verdad que el finde fue inmejorable, hicimos prácticamente de todo, y aunque al final no bajamos el Sella como pretendÃamos, lo paliamos bien con una visita a los Lagos de Covadonga con posterior paseo por Ribadesella y Villaviciosa. A ver cuando repetimos…